Category Archives: De juntaletras

En papel: De muertos y portadas

Desastre de Lorca y una imagen. Atrás, una pared reventada cubre con sus cascotes el cuerpo de un hombre tendido. Delante, una mujer abre la boca desencajada al destino y llora en la polvareda, deshecha en brazos de una policía. Una foto para portada y una bronca. Cientos de personas se han manifestado con mayor o menor virulencia contra la decisión de poner al muerto en página en los periódicos. Y todos miran esa foto, porque muestra el dolor del destino y la fragilidad del ser humano. Y a todos les duele. Hay fotos que duelen.
Lo extraño es que ahora se quejen por publicarla y dejen al descubierto su propio cinismo. Porque si la fotografía revuelve las tripas es porque es buena y mama de la teta agria de la tragedia que crece entre los escombros. ¿Qué querían, Hello Kitty? ¿Se hacen ellos idea de lo que se siente cuando los edificios se le caen a uno en lo alto? No, hasta que ven esa imagen. Por eso su queja es el signo de una sociedad que no soporta la muerte y que la ignora. Hospital, tanatorio y al hoyo. Todo asepsia. Ciao. Nadie ose fastidiar el desayuno.
Otro pero. Si el muerto es libio o un negro ‘tirao’ en el fondo de una zodiac, es publicable. Un muerto patrio, no, porque rasca dentro. Quieren moralina y datos, pero los periódicos son también sensaciones agradables y demoníacas porque son, o deberían, la realidad. El mundo es terrible, nadie lo niega, reclamaciones a su deidad más cercana. Otro pero más: «Lo que quieren es vender», dicen escandalizados, como si pensaran que los medios son una ONG. Mejor sería entonces que la prensa se levantase todos los días y la doblase para comprarle una casa en la playa a la madre de usted. Si le parece. Y dejen al fotógrafo en paz. Antes de apretar el botón de disparar, Israel Sánchez trataba de reanimar sin éxito a una mujer con la cabeza destrozada. Se levantó y ‘clic’, hizo su trabajo. Aún le tiemblan las piernas.
Ánimo, Lorca.

+ Publicado hoy viernes 13/05/2011 en La Voz de Cádiz.

Periodistas en Haití

Hace unos días me vi delante de la televisión con una pregunta muy seria: ¿Te vas hasta Haiti a hacer crónicas desde el aeropuerto?. Hoy me encuentro con esto:

¿Se puede llegar a un terremoto con maleta de ruedas? Sí. ¿Puede una revista que dedica su última portada a los maquillajes más sorprendentes y a las joyas que vienen para este año enviar a un periodista para la cobertura? Sí. ¿Puede llegar alguien a la zona más devastada del planeta sin agua, comida ni un teléfono en condiciones? Sí.

¿Puede la AECID (Agencia Española de Cooperación Internacional y Desarrollo) llevar a más de veinte periodistas dentro de un avión de emergencias? Sí. ¿Puede un periodista ponerse a llorar cagado de miedo nada más poner un pie en Puerto Príncipe al verse rodeado de negros?

Más en Periodistas o niños de papá, en El Mundo

Silencio (por Enric González)

Antes, las redacciones de los periódicos eran un guirigay muy entretenido. Había gritos, risas, lágrimas, discusiones: un ambiente ruidoso, industrial. Se hacían diarios bastante malos, pero amenos. Ahora es distinto. Las redacciones son graves y silenciosas. El silencio físico es atribuible a los ordenadores. Las causas del silencio mental se resumen en tres palabras: Bolsa, sinergias, multimedia. Podrían considerarse términos neutros; sin embargo, no lo son. Encadenan el crédito del periódico a la rentabilidad como criterio supremo, a las servidumbres internas del grupo empresarial y a las concesiones gubernamentales.

Como decía, en las redacciones de hoy parece que se fabriquen prospectos farmacéuticos. Y quizá eso sirva de algo en un futuro. Algún día se le ocurrirá a algún editor insertar en primera un recuadro con posología, contraindicaciones y advertencias.

Por ejemplo: “La empresa editora de este diario se siente perjudicada por el Gobierno y el Gobierno se va a enterar”. O: “La empresa editora de este diario ha sido muy beneficiada por el Gobierno y Zapatero es más guapo que Brad Pitt”. O: “La empresa editora de este diario está negociando un ERE con el Gobierno autonómico; disculpen la interrupción de cualquier crítica a dicho Gobierno”. O: “La empresa editora de este diario está en manos de una caja de ahorros, pero la sección de Deportes sigue siendo buena”. O: “La empresa editora de este periódico juega con varias barajas, así que Zapatero lo hace de pena pero estamos con él, y Rajoy nos parece lamentable pero si llega al Gobierno seremos todos más felices”.

¿Cambiarían algo esas advertencias? No, no cambiarían nada. Ya sabemos todos de qué van las cosas y cada uno tiene su opinión. Ahí va la mía: no me gustan los periódicos que dan coba disfrazada de ideología, me gustan los periódicos que critican al que manda. Sean cuales sean las razones (sé tanto como cualquier lector), me gusta que EL PAÍS sea crítico con Zapatero. Primero, porque manda. Segundo, porque lo merece. Tercero, porque prefiero el periodismo rabioso, aunque esté encadenado a la Bolsa, las sinergias y las concesiones televisivas.

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* Artúclo publicado ayer por Enric González en El País.

De juntaletras (I)

El periodismo no es más monstruoso, desacertado, incoherente, maligno y superficial que la banca, las finanzas, la medicina o la albañilería. Lo que ocurre es que nosotros sabemos contar mejor las miserias, las de los demás o las nuestras propias.

Queda inaugurada la sección ‘De juntaletras’ sobre la prensa. Se admiten aportaciones.