Monthly Archives: September 2006

Hipótesis


El Terradillos me manda esta foto. No sé si veo bien o han afectado demasiado las siete horas de sol viendo a Aitana, rosita temprana en su rodaje playero. Pablo dice que se ha quedado en ‘orsai’. Yo también. Estamos entre la hipótesis del arte o la del ser humano tendente a ser hijoputa. La cara del de la derecha (turbante azul) nos inclina ligeramente a la segunda. ¿Qué decís?

Hipótesis


El Terradillos me manda esta foto. No sé si veo bien o han afectado demasiado las siete horas de sol viendo a Aitana, rosita temprana en su rodaje playero. Pablo dice que se ha quedado en ‘orsai’. Yo también. Estamos entre la hipótesis del arte o la del ser humano tendente a ser hijoputa. La cara del de la derecha (turbante azul) nos inclina ligeramente a la segunda. ¿Qué decís?

Hipótesis


El Terradillos me manda esta foto. No sé si veo bien o han afectado demasiado las siete horas de sol viendo a Aitana, rosita temprana en su rodaje playero. Pablo dice que se ha quedado en ‘orsai’. Yo también. Estamos entre la hipótesis del arte o la del ser humano tendente a ser hijoputa. La cara del de la derecha (turbante azul) nos inclina ligeramente a la segunda. ¿Qué decís?

Nos vamos al cine

Hoy Imanol Uribe comienza el rodaje de ‘La Carta Esférica’ en Cádiz con varias coincidencias:
–Es la segunda adaptación de una novela de Pérez-Reverte en poco tiempo, después de ‘Alatriste’.
–Es la segunda adaptaciçon que se rueda en Cádiz.
–Trabaja con la misma productora, Origen PC, aunque no esté Antonio Cardenal esta vez.
–El malo es Enrico Lo Verso, como en ‘Alatriste’.
–Si allí hizo de malvado mercenario italiano, Malatesta, ahora interpreta a Nino Palermo, cuando él mismo es de Palermo. Nino es de Gibraltar.
Diferencias:
–’Alatriste’ contaba con 24 millones de euros, ‘La Carta Esférica’ con 4,5.
–El bueno es español (Carmelo Gómez) y no argentino.

Curiosidades: El Cádiz Film Office ha dicho en nota de prensa que las dos películas se ruedan en Cádiz gracias a las gestiones del ‘Ayuntamiento de Cádiz, sé’. Claro, es por eso y no porque las historias transcurran en Cádiz y los directores hayan elegido la ciudad… Es por ellos, todo por ellos y sus gestiones. Manda huevos, dijo Trillo (También conocido por su ¡Viva Honduras!). Aquí se dice ‘¡Tesquiyá! (Traducción: “Te quieres ir ya?”)

Obligaciones: Estar desde ahora hasta las 11 de la noche bajo el sol en el rodaje y correr al periódico a escribir dos páginas antes de la 1.00. mal que Uribe es buena gente y que en el maletero del coche tengo un bote de crema solar.

FOTO: Tomada del Diario de Cádiz, de la previa de Carmen Álvarez.

Nos vamos al cine

Hoy Imanol Uribe comienza el rodaje de ‘La Carta Esférica’ en Cádiz con varias coincidencias:
–Es la segunda adaptación de una novela de Pérez-Reverte en poco tiempo, después de ‘Alatriste’.
–Es la segunda adaptaciçon que se rueda en Cádiz.
–Trabaja con la misma productora, Origen PC, aunque no esté Antonio Cardenal esta vez.
–El malo es Enrico Lo Verso, como en ‘Alatriste’.
–Si allí hizo de malvado mercenario italiano, Malatesta, ahora interpreta a Nino Palermo, cuando él mismo es de Palermo. Nino es de Gibraltar.
Diferencias:
–’Alatriste’ contaba con 24 millones de euros, ‘La Carta Esférica’ con 4,5.
–El bueno es español (Carmelo Gómez) y no argentino.

Curiosidades: El Cádiz Film Office ha dicho en nota de prensa que las dos películas se ruedan en Cádiz gracias a las gestiones del ‘Ayuntamiento de Cádiz, sé’. Claro, es por eso y no porque las historias transcurran en Cádiz y los directores hayan elegido la ciudad… Es por ellos, todo por ellos y sus gestiones. Manda huevos, dijo Trillo (También conocido por su ¡Viva Honduras!). Aquí se dice ‘¡Tesquiyá! (Traducción: “Te quieres ir ya?”)

Obligaciones: Estar desde ahora hasta las 11 de la noche bajo el sol en el rodaje y correr al periódico a escribir dos páginas antes de la 1.00. mal que Uribe es buena gente y que en el maletero del coche tengo un bote de crema solar.

FOTO: Tomada del Diario de Cádiz, de la previa de Carmen Álvarez.

Nos vamos al cine

Hoy Imanol Uribe comienza el rodaje de ‘La Carta Esférica’ en Cádiz con varias coincidencias:
–Es la segunda adaptación de una novela de Pérez-Reverte en poco tiempo, después de ‘Alatriste’.
–Es la segunda adaptaciçon que se rueda en Cádiz.
–Trabaja con la misma productora, Origen PC, aunque no esté Antonio Cardenal esta vez.
–El malo es Enrico Lo Verso, como en ‘Alatriste’.
–Si allí hizo de malvado mercenario italiano, Malatesta, ahora interpreta a Nino Palermo, cuando él mismo es de Palermo. Nino es de Gibraltar.
Diferencias:
–’Alatriste’ contaba con 24 millones de euros, ‘La Carta Esférica’ con 4,5.
–El bueno es español (Carmelo Gómez) y no argentino.

Curiosidades: El Cádiz Film Office ha dicho en nota de prensa que las dos películas se ruedan en Cádiz gracias a las gestiones del ‘Ayuntamiento de Cádiz, sé’. Claro, es por eso y no porque las historias transcurran en Cádiz y los directores hayan elegido la ciudad… Es por ellos, todo por ellos y sus gestiones. Manda huevos, dijo Trillo (También conocido por su ¡Viva Honduras!). Aquí se dice ‘¡Tesquiyá! (Traducción: “Te quieres ir ya?”)

Obligaciones: Estar desde ahora hasta las 11 de la noche bajo el sol en el rodaje y correr al periódico a escribir dos páginas antes de la 1.00. mal que Uribe es buena gente y que en el maletero del coche tengo un bote de crema solar.

FOTO: Tomada del Diario de Cádiz, de la previa de Carmen Álvarez.

La tarde en que Dios dio la paga

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Esta foto sacada del archivo me ha traído de vuelta todo mi mundo de chaval. Dice muchas cosas, y casi todas pasaron ya. Fue en Tolosa, creo, y la hizo mi padre en una de esas tardes que Dios tuvo a bien darme la paga. Hace un tiempo escribí sobre eso, aquí lo dejo. Esa tarde ví torear.

LA VIDA EN UN MULETAZO

Artículo publicado en el suplemento LV2 de La Voz de Cádiz el 19/3/2006.

Al rubio de pantalón cortito, el que correteaba por los patios de caballos de las plazas del Norte, un gigante de mechón blanco, capote de paseo y cigarrillo Lucky en la comisura le soltaba veinte duritos. «Toma, pirata». Así, sin más, tres minutos y medio antes de salir a morir a una plaza. Y el chaval, ojos como platos y boca abierta, loco de preguntarle a su padre: «¿De donde saca un matador una moneda antes de torear, aita? Porque el traje de luces no tiene bolsillos». «Calla. Es Antoñete». Luego aprendí la palabra en toda su dimensión vital. Era el Antonio Chenel, el abuelo, el mito, el Dios, el hombre de carne suturada y hueso roto, bajado del cielo de Madrid a los ruedos más allá de los 50.
Otro loco con bigote, justamente el que llevaba de la mano al niño del pantalón cortito en el patio de caballos escribió una vez de él que «cada muletazo suyo era una especie de tratado de vida, puesto que citaba con el entusiasmo de un adolescente y lo remataba con el sosiego, el poso y la desesperanza propios de su edad, como si toda una vida hubiera pasado en un instante; una vida en un muletazo».
Un bendito e-mail ha llegado a la bandeja de entrada de mis pulsiones más primitivas con algunas de las joyas de ese abuelo torero, que son un tratado de vida al límite. Gracias a sus fogonazos de épica, estética y cigarrillo entre los dientes he podido sentir en torero, hoy que todos sienten en pijo, cani o cultureta. Un ejemplo: «La colocación es imprescindible. En el toro y en la vida. Hasta para tomarse una cerveza conviene estar bien colocado», o aquella que advierte: «Al toro y al hombre no se les puede avasallar de salida. Siempre que el toro sea toro y el hombre sea hombre». O una más con dedicatoria a Sanidad: «Torear, amar, fumar, jugar y beber son los cinco pecados capitales que se han permitido las grandes figuras del toreo en toda su historia».
Claro que estos remedios, efectivos para el frío interior del ventoso páramo en que nos ha tocado transitar, no son aptos para los que piensan que los toros no son más que espuma carpetovetónica a erradicar antes de servir la cervecita ‘sin’ del progreso planetario. Para los que modifican el Reglamento Taurino Andaluz para convertir esto en un ballet humanizado con lentejuelas nacionalistas, los que no quieren/saben ver que se puede vivir y morir con dignidad artística, que jugar a no palmar es el más vibrante de los juegos.

La tarde en que Dios dio la paga

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Esta foto sacada del archivo me ha traído de vuelta todo mi mundo de chaval. Dice muchas cosas, y casi todas pasaron ya. Fue en Tolosa, creo, y la hizo mi padre en una de esas tardes que Dios tuvo a bien darme la paga. Hace un tiempo escribí sobre eso, aquí lo dejo. Esa tarde ví torear.

LA VIDA EN UN MULETAZO

Artículo publicado en el suplemento LV2 de La Voz de Cádiz el 19/3/2006.

Al rubio de pantalón cortito, el que correteaba por los patios de caballos de las plazas del Norte, un gigante de mechón blanco, capote de paseo y cigarrillo Lucky en la comisura le soltaba veinte duritos. «Toma, pirata». Así, sin más, tres minutos y medio antes de salir a morir a una plaza. Y el chaval, ojos como platos y boca abierta, loco de preguntarle a su padre: «¿De donde saca un matador una moneda antes de torear, aita? Porque el traje de luces no tiene bolsillos». «Calla. Es Antoñete». Luego aprendí la palabra en toda su dimensión vital. Era el Antonio Chenel, el abuelo, el mito, el Dios, el hombre de carne suturada y hueso roto, bajado del cielo de Madrid a los ruedos más allá de los 50.
Otro loco con bigote, justamente el que llevaba de la mano al niño del pantalón cortito en el patio de caballos escribió una vez de él que «cada muletazo suyo era una especie de tratado de vida, puesto que citaba con el entusiasmo de un adolescente y lo remataba con el sosiego, el poso y la desesperanza propios de su edad, como si toda una vida hubiera pasado en un instante; una vida en un muletazo».
Un bendito e-mail ha llegado a la bandeja de entrada de mis pulsiones más primitivas con algunas de las joyas de ese abuelo torero, que son un tratado de vida al límite. Gracias a sus fogonazos de épica, estética y cigarrillo entre los dientes he podido sentir en torero, hoy que todos sienten en pijo, cani o cultureta. Un ejemplo: «La colocación es imprescindible. En el toro y en la vida. Hasta para tomarse una cerveza conviene estar bien colocado», o aquella que advierte: «Al toro y al hombre no se les puede avasallar de salida. Siempre que el toro sea toro y el hombre sea hombre». O una más con dedicatoria a Sanidad: «Torear, amar, fumar, jugar y beber son los cinco pecados capitales que se han permitido las grandes figuras del toreo en toda su historia».
Claro que estos remedios, efectivos para el frío interior del ventoso páramo en que nos ha tocado transitar, no son aptos para los que piensan que los toros no son más que espuma carpetovetónica a erradicar antes de servir la cervecita ‘sin’ del progreso planetario. Para los que modifican el Reglamento Taurino Andaluz para convertir esto en un ballet humanizado con lentejuelas nacionalistas, los que no quieren/saben ver que se puede vivir y morir con dignidad artística, que jugar a no palmar es el más vibrante de los juegos.

La tarde en que Dios dio la paga

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Esta foto sacada del archivo me ha traído de vuelta todo mi mundo de chaval. Dice muchas cosas, y casi todas pasaron ya. Fue en Tolosa, creo, y la hizo mi padre en una de esas tardes que Dios tuvo a bien darme la paga. Hace un tiempo escribí sobre eso, aquí lo dejo. Esa tarde ví torear.

LA VIDA EN UN MULETAZO

Artículo publicado en el suplemento LV2 de La Voz de Cádiz el 19/3/2006.

Al rubio de pantalón cortito, el que correteaba por los patios de caballos de las plazas del Norte, un gigante de mechón blanco, capote de paseo y cigarrillo Lucky en la comisura le soltaba veinte duritos. «Toma, pirata». Así, sin más, tres minutos y medio antes de salir a morir a una plaza. Y el chaval, ojos como platos y boca abierta, loco de preguntarle a su padre: «¿De donde saca un matador una moneda antes de torear, aita? Porque el traje de luces no tiene bolsillos». «Calla. Es Antoñete». Luego aprendí la palabra en toda su dimensión vital. Era el Antonio Chenel, el abuelo, el mito, el Dios, el hombre de carne suturada y hueso roto, bajado del cielo de Madrid a los ruedos más allá de los 50.
Otro loco con bigote, justamente el que llevaba de la mano al niño del pantalón cortito en el patio de caballos escribió una vez de él que «cada muletazo suyo era una especie de tratado de vida, puesto que citaba con el entusiasmo de un adolescente y lo remataba con el sosiego, el poso y la desesperanza propios de su edad, como si toda una vida hubiera pasado en un instante; una vida en un muletazo».
Un bendito e-mail ha llegado a la bandeja de entrada de mis pulsiones más primitivas con algunas de las joyas de ese abuelo torero, que son un tratado de vida al límite. Gracias a sus fogonazos de épica, estética y cigarrillo entre los dientes he podido sentir en torero, hoy que todos sienten en pijo, cani o cultureta. Un ejemplo: «La colocación es imprescindible. En el toro y en la vida. Hasta para tomarse una cerveza conviene estar bien colocado», o aquella que advierte: «Al toro y al hombre no se les puede avasallar de salida. Siempre que el toro sea toro y el hombre sea hombre». O una más con dedicatoria a Sanidad: «Torear, amar, fumar, jugar y beber son los cinco pecados capitales que se han permitido las grandes figuras del toreo en toda su historia».
Claro que estos remedios, efectivos para el frío interior del ventoso páramo en que nos ha tocado transitar, no son aptos para los que piensan que los toros no son más que espuma carpetovetónica a erradicar antes de servir la cervecita ‘sin’ del progreso planetario. Para los que modifican el Reglamento Taurino Andaluz para convertir esto en un ballet humanizado con lentejuelas nacionalistas, los que no quieren/saben ver que se puede vivir y morir con dignidad artística, que jugar a no palmar es el más vibrante de los juegos.

“Si me das diez días…”

El primer día que entró en una redacción, hace 20 años, a Juan Gaitán le propusieron un reto. Un redactor jefe –con la característica mala leche de los redactores jefe– le retó a que escribiera un artículo sobre un tema .
–¿Cuanto tiempo tengo? –preguntó–.
–Si me das diez días, yo soy José María Pemán.
Lo escribió en un cuarto de hora y consiguió aquél trabajo. “No fui Pemán, pero así es este oficio, donde la inspiración es la hora de cierre”.
Hoy recibía en Cádiz el Premio Unicaja de Artículos Periodísticos José María Pemán por ‘Adiós, viejo’, un obituario de su propio padre. Enhorabuena.
El Téllez, que no da puntada sin hilo el tío, ha dicho que “un género verdadero, el de la literatura, que cabe en un libro de poemas y también en las páginas de un periódico”. No diría yo tanto, aunque gracias por la parte que nos toca. Si es que toca algo.