Monthly Archives: July 2008

Okuhepa

El que no ha estado allí no sabe lo que significa inmenso, luz, soledad, luna, nada, arena, huella, polvo, sol, agua, sobrevivir, sonrisa. Las fotos, la gramática, los vídeos, no sirven. Espero que el sonido de una noche en la Costa de los Esqueletos, sí. En himba, gracias se dice okuhepa.

“Conozco una canción de África, que habla de la jirafa y de la luna nueva africana descansando sobre su lomo, de los surcos en los campos de cultivo y de las caras sudorosas de los recolectores de café. ¿Acaso conoce África una canción que hable de mí? ¿Se agitará el aire sobre la llanura con un color que yo he llevado? ¿O tal vez los niños inventarán un juego en el cual figure mi nombre? ¿Formará la luna llena una sombra sobre la grava del camino que se parezca a mí? ¿O tal vez me buscarán las águilas de las Colinas de Ngong?”

Isak Dinesen

Corriendo con focas

Dado que la corrida con los ñus se suspendió por razones ajenas a la empresa, he aquí queridos lectores la repetición en diferido de la televisada con focas en la feria de Skeleton Coast, Namibia. Os juro que los directores de lidia eran guías profesionales.

El Cabo

Vasco de Gama le puso El Cabo de las Tormentas. Su rey le llamó Buena Esperanza. El marketing. Claro, que nunca había estado allí. En el Cabo de las Tormentas, por todos los que duermen en el fondo del océano. Por los que quieren dinamitar fronteras. Por la gente con cojones. Por la gente del mar y por los que no están.

… un día tras otro, y un buen rato después…

Quiero ser más rápido que ellos, echar todo a perder, un día tras otro y un buen rato después saber llegar a Barajas antes de que el Sol me diga que es de día. Cruce de Barricada con los Iruñako en la cabeza, camisa de absurda raya azul, la única lógica de un lamparón de frito de pimientos de Espoz y Mina. La vida pasa en un muletazo, un aterrizaje, un despegue, un abrazo en el aeropuerto y la certeza de que hemos sido felices. Hace unas horas que son kilómetros, pasamos del infierno a la gloria en 18 zancadas. En 18 horas, de San Fermín al desierto de Namibia.

Definitivamente, se vive hacia adelante, o no se vive, Iriberri Dixit. Abrazos a todos. Todos. Sale el avión. Agur. Contaremos.