Monthly Archives: August 2008

La curva

No es lo mejor de la curva de Mercaderes, porque uno prefiere las carreras a los golpes, pero este sí que es un buen vídeo para acercarse a las sensaciones de un encierro. La curva de Mercaderes, como el encierro en general, no es el ballet ligero y más o menos trompicado que se percibe en la tele. De cerca los toros huelen a toros, respiran con la cadencia de los toros y hacen temblar el suelo. Y todo suena: los agarrones, los gritos ahogados de los de abajo, el tsunami de alaridos que arrasa los balcones y adelanta las carreras por encima de las cabezas como una onda de empatías en expansión, los huesos que se abren en chasquidos y que pasarán inadvertidos en la prensa, la respiración apocalíptica de los heridos en busca de aire, el ‘souffle dans le dos’, que escribió Manolo Marichalar, la fugacidad blanca de una buena carrera y de nuevo el sol y los amigos, que esos tampoco se ven en la tele. La ferocidad titánica de una bestia descomunal de toros y mozos que ruge y resbala sobre el asfalto. Es la caza del Leviatán dos siglos después, una locura que espanta, atrapa, espanta, atrapa, espanta y atrapa. Y la curva, esa curva…

Ideas liebre

Paquito Márquez (muy lentamente pronunciado): “No me des la Barack, Obama”.

Aclaración del ideólogo (textual): “Vosotros os tomáis a cachondeo lo de ‘Chanquete, a marítimas’, pero es cierto. Eso lo oí yo”.

Para los que no son de Cádiz, Paquito Márquez es Paquito, el editor de cierre del periódico y uno de los grandes sustratos de esta sección del blog. Como tiene muchos fans, anuncio que está próxima la apertura de un blog suyo, cofrade, que por supuesto se llamará, cómo no, Paco Palio.

La certeza y la noticia

Es difícil saber el segundo exacto en que los viajeros de Spanair tuvieron la certeza de que su vuelo era el definitivo y el que más alto les llevaría. No se sabrá nunca, a no ser que tengan razón los optimistas de la metafísica y llegue un día en que uno se lo pueda preguntar en persona. Otra duda, más terrenal, asalta la poca reflexión que deja la semana en que Dios “se estaba bañando en su azul de luceros”, que dijo Juan Ramón. ¿Con qué cojones publica uno que la crisis de Spanair desemboca en 153 muertos” y se va a la cama? ¿Y duerme? Tampoco se sabe si Pedro Jota Ramírez tenía en su poderosa mano los datos que respaldaban el titular. Si es así, queda otra gran duda: ¿Por qué no los publicó?

Mientras la empresa, inocente hasta que se demuestre lo contrario se va al carajo bajo la sospecha de haber ahorrado en tornillos, saltan preguntas en las redacciones: ¿y si acierta Pedro Jota?

Y aquí abajo preguntando cuándo comprendes que la estás cagando, o cuándo dejó de importarte que la estás cagando. Esa sí sería una noticia.

Sucedido en Cádiz: Historias (para no dormir)

Todos tenemos una historia que contar.

“Todo empezó allá por el último año del milenio cuando, agobiado por la soledad y la incomunicación decidí vender un piso que tenía en Sevilla. Fijé como residencia Cádiz, por tener una hermana allí y estar cerca del mar. Sin embargo, aquí iba a empezar todo mi calvario. Después de una larga búsqueda compré un ático, pagué un millón de fianza y volvía a Sevilla. Al mes me llamó mi hermana y me dijo que se lo habían vendido a una segunda persona y que el dueño se negaba a devolver el dinero. Contraté un abogado y se devolvió el dinero, pero tuve que pagar los gastos que ascendían a 70.000 pesetas. Compré un segundo piso y al año tuve que venderlo, al ver que mis vecinos me estaban haciendo la vida imposible taponando los desagües de una mantera de cristal y provocando atascos cada vez que llovía, quitando también progresivamente las juntas de goma de dicha montera e imposibilitándome también ver la TV, así como bajadas de tensión hasta los 198W, no funcionando correctamente nada. Decidí vender el piso y comprar el tercero, el La Línea y aquí ya vino el desmadre total. un día que fui a Sevilla me di cuenta de que se había producido una violación de mi domicilio sin justificación ni mandato judicial. Decidí poner una denuncia en comisaría y en el Juzgado número dos de La Línea y me enviaron a un hospital psiquiátrico a la fuerza. Se me sometió a toda clase de pruebas y a recetas de medicamentos psicosomáticospor valor de 600 además de un tac cerebralque resultó normal, visitas quincenales y ya como colofón un análisis muy dudoso con dos jeringuillas adosadas pasando de una glucosas de 102 a 325 mg. provocándome diabetes tipo 2con consecuencias irreversibles. Ante toda esta odiseano tuve más remedio que vender el piso nuevo. Mi intención era volar lejos para olvidar toda esta pesadilla. Creyendo que todo el mal radicaba en los vecinos, decidí comprar una casa unifamiliar en Chiclana (y van tres) y mira por donde volví a tropezar en la misma piedra . Nada más llegar con el coche de mudanza (además de un mueble provenzal de 80.000 pesetas que me partieron) vi que no podía entrar en la casa ya que los juegos de llaves que me dio el vendedor no funcionaban correctamente. A los pocos días de entrar en mi casa me dijo una vecina de al lado que cinco días antes de llegar yo habían entrado dos señores vestidos de mono azul y después de alterarme todo el voltaje eléctrico, también montaron un dispositivo de intromisiones ilegítimas que aún me lo estu tragando. Desde entonces, me han manipulado todos los aparatos eléctricos a su antojo, ocasionándome múltiples destrozos y roturas así como el bloqueamiento a su antojo, impidiéndome ver la TV, vídeo o cualquier otro componente. También quiero hacer constancia de que me han metido hasta un sujetaclips en un bizcocho dentro de un horno portátil. Últimamente estoy recibiendo hasta irradiaciones. (…) Utilizan dispositivos de suspensión del sueño aplicando incluso láser directamente en los ojos que no me dejan dormir. Llevo 12 días sin pegar ojo. ¿Como te quedas?”

+ Foto | Tomada con mi N81 en pleno Paseo Marítimo de Cádiz. El protagonista de la historia.

Febrero en agosto

Empecé adorando enero, luego aprendí también a vivir para julio. Me enamoré de abril, que quiere y mata. Desde hace cuatro años también adoro a febrero. Aquí os dejo un poquito de febrero en mitad de agosto.