Monthly Archives: May 2010

En papel: El paraíso de polvo

Un millón de almas se mueven hacia la Aldea del Rocío sobre una constelación de polvo y pasos con un objetivo común: la Blanca Paloma. Cientos de miles de motivaciones distintas. Obtener un denominador común de todas sería tan difícil como alinear las estrellas. ¿Fiesta, devoción o ambas dos? No ha nacido el científico que lo aclare. Probablemente, el enigma no tenga una solución única. Andalucía, el pueblo que hace cientos de años reinventó la Semana Santa de los colores, ese sabio que se dio cuenta de que el Domingo Cristo resucitaba, no se atiene a fórmulas exactas. Continue reading

Pamplona y Pablo Romero.

‘Pamplona et Pablo Romero’ es la nueva exposición del Éspace Culturel Pablo Romero en Nimes. Con ese título, tiene que ser buena por narices. Lo cuenta Mariano Pascal en su blog Feria del toro.

Félicitations, les amis! Encore une fois vous montrez vorte esprit decidé a profondir l’amour pour le taureau. Beacoup d’aficionados en Espagne sommes fiers de vous. Que vous dire de Pampelune et Pablo Romero… Assez de fois la combination des deux m’a rendu si heureux… Si tout va bien, nous serons là -bas en séptembre.

En papel: ‘Héroes ridículos’

Un hombre tarda en pasar de ser un hombre a convertirse en un espantajo lo que tarda en llover, pero los futbolistas son los más rápidos. Los prohombres del siglo XXI, las máquinas de matar con los pies, el espíritu de la Roja, ‘papá, por qué somos del Atleti’, las lágrimas, las almas en las que reposa la valentía de un país. Ellos, la referencia humana de Bosco María en el chalet de papá y de Tunaie en su choza de las dunas del Namib, pierden la dignidad como quien pierde la cartera. Son más rápidos cayendo en desgracia que internándose en el área.

Ocurre cada vez que ganan algo estos androides musculados, portadores de un cerebro de reglamento en el que caben -apretados- un par de tetas, un traje feísimo y ridículamente caro y las llaves de un deportivo. Han olvidado que la talla de un hombre se mide en la derrota, pero también en la victoria. Que no está bonito que unos tíos como ellos, que posan en los pósters de las habitaciones de los críos de media España, se porten como una pandilla de hámsters drogados. Que las banderitas, las carreras que rematan en la plancha, el ulular grupal propio de los monos, y el ‘oéoé’ con las babas saliéndoseles por las comisuras, dicen mucho de la velocidad a la que se acerca el fin de nuestra civilización. A Roma le pasó igual. De pronto, en la peli salió un cartel que decía ‘The end’, pero no termina uno de imaginarse a Diocles ‘El Hispano’, un gladiador de la época de Trajano que llegó a vencer en 1.462 carreras, bailando la Cucaracha en los tercios del Coliseo con una bufanda en la cabeza.

+ Artículo publicado en la columna ‘Nadando con chocos’ de La Voz de Cádiz.

+ Aclaración. Los que quieran ver en esta reflexión un ataque al Atlético de Madrid tras su victoria, pierden el tiempo. Me interesa menos el fútbol que las chapas.

‘Majestá, ponte bien’, por Carmelo

Carmelo,  tú sabes que yo no soy de esos, pero si no llevaras barba postiza, te comía la boca. Me permito plantar aquí el post ‘Majestá, ponte bien’, que has publicado en tu blog para que lo disfruten los nadadores:

Querido Señó Rey:
En mi casa bemo estao mu procupao desde que te ingresaron en el hospitá ese a operarte. Entre lo tuyo y lo del divorsio de la Esteban, que no se sabe si viene o va con el Fran, mi Chari lleva tré día que no prueba bocao. Ha ido, incluso, a la iglesia del Carmen a ponerle una vela pa que no esté mucho tiempo en el hospitá ese. Esensialmente porque se ha enterao que está en un hospitá del seguro y, la verdá, que eso no se lo puede uno deseá a naide.
Como yo soy un esperto en pasá tiempo en el hospitá te asvierto que lo que ponen en la bandeja y la comida son dó consesto asolutamente distinto. Es como el ajedré y el deporte. O la chirigota de los famoso y el Carnavá. Disen que son lo mismo, pero no tienen ná que vé. El engrudo ese blanco que sabe como a pegolán es puré y los troso eso de carne amarillenta son de pollo. Los cacharro alargao hebroso disen que son merlusa, pero eso ha visto lo mismo el má que un gachó que no ha salio nunca de Jeré. Eso por no hablá de las mansana que ponen allí, que son las má mala del mundo. Una de esa fue la que le dieron a Blancanieve pa que le pegara el bajón aqué que le dio. Ya sé que peó es pasá hambre, pero en ese caso lo mejón es que le diga a alguien que baje a comprarte un buen bocadillo jamón serrano y unas torrija. Bueno, torrija no que no es la fecha y en el palasio ya tiene bastante. Lo malo es a quién se lo dise porque tu parienta y la niña la mayó no se coscan de ná, la niña chica tiene la misma cara de siesa que tu nuera y tu niño, si no es lo que le manda la parienta no hase ná. Iguá cuando te haga una visita Setapé puede aprovechá.
De toas forma, espero que tu parienta te haiga traio un pijamita porque lo de la bata que deja tol culo cogiendo relente es mu incómodo y un poquito indisno. Ademá, que habrá que vé quién es el gachó que te ha tocao en la cama de al lao porque despué te meten a uno de eso que son de Chiclana y viene toa la familia el fin de semana a traerle chicharrone y no vea el pestaso que dejan en el cuarto. Y el jaleo que se forma. Ademá que uno no tiene intimidá, que se enteran de toas las conversasione, porque lo de la cortinita esa es mu poca cosa pa guardá los secreto de estado que te cuenta el Setapé. A mi una de las vese me metieron a uno de La Línia y no vino a verlo ni el Tato, no vea lo tranquilito que estuvimo, pero tal y como salió el de La Linía metieron a uno de la Barriada y aquello no se sabía si era una habitasión de hospitá o el Sentro Sívico. La gente que no tenía ná que hasé se iba pa allá y no me dejaban vé la tele. Pero bueno, que eso es lo que hay si uno escoge operarse en el seguro. También es verdá que tú tiene la ventaja de que como toas las moneda llevan tu cara po la tele te funsionará sin poblema de ningún tipo. Es verdá que en el hospitá no tienen el Canal Plú, pero le puede disí a alguno de los niño del Urdangarín que te baje unas pinícula y asín te pone un poquito al día sobre sine y, de camino, te ajorra vé los telediario que ahora está la cosa mu chunga.
En estos momento, lo má importante es no venirse abajo. No piense en la crisi. No piense en la de poblema que hay en la calle. En el divorsio de la mayó ni en lo chungo que ha salio el niño que la abuela está pensando meterlo en un internao ante de que acabe en un reformatorio y se eche a perdé definitivamente. No piense en que se va a perdé tu apellio porque no hay manera de que tu chiquillo tenga un chavea. Y casi mejón, porque la que se puede liá con la herensia como se le ocurra a la divorsiá parí una pichita puede sé chica. Yo te recomiendo, personalmente, que en estos momento, no piense en ese tipo de cosa.
Ahora tiene que pensá en las cosas buena que te quean por delante. La gente que está deseando encontrarte, volvé a verte en cuantito que el pulmón ese suture. Los empleao de la gasolinera cuando aparese en amoto y te quita el casco. Los oso que tienen gana de emborracharse. Las suisa. Los médico de Baqueira Beré. Los muchacho que se montan en tu yate.
Y, sobre tó, piensa en el 2012 que está asquí al lao y que va a podé cumplí tu ilusión de inagurá ese peaso de Bisentenario de la Contitusión de Cádi y conosé, por fin, la avenida que tienen puesta a tu nombre. Que es verdá que tú tiene calle en el mundo entero (meno en Barselona y en Bilbao), pero en el resto del mundo no hay siudá que no tenga una plasa de Juan Carlo I, una Glorieta de Juan Carlo I o incluso un parque. Pero Cádi es el único que tiene una avenida desoterrá.
Cuídate mucho y no te vaya a morí ahora, que no está la cosa pa pagarle una pensión de viudedá a la parienta y el sueldo del niño que estamo metio en recorte. Asín que, por el futuro del negosio familiá, aguanta el tirón y recupérate pronto porque como te dure mucho la baja iguá resulta que la gente se da cuenta de que contigo de baja se vive iguá de bien y se acaba el negosio. Tó sea por los nieto. Sobre tó por la Leonó.

El lado salvaje de la vida

Adoro la fiesta de los toros, no cuando es un videoclip, sino cuando representa la vida como es. La vida tampoco es un videoclip. Por eso adoro la vida, con todo lo que tiene. No es que la quiera, que también, pero no la quiero como un enamorado, no, no estoy enamorado de la vida, como un quiceañero. Pero la venero con respeto, con sus cosas. La vida y los toros tienen mucho que ver, al menos como los entiendo. Ir a los toros es vivir. La vida te espanta y te atrapa, a ratos. Naces, mueres, ríes, besas, enfermas, encuentras la esperanza y te desesperas, quieres, odias, amas a la gente y también la pierdes. Te emborrachas y tienes resaca. Tus manos acarician un bebé y se dejan los nudillos en puñetazos en la pared. Te puede abrazar tu madre o atropellarte un coche. Hay grandezas, miserias, héroes y villanos, valientes, cobardes… La vida es perra, pero es lo que hay, chico, la tomas, la dejas. No has venido a la vida a divertirte. No solamente a divertirte. Sino a vivir.

A los toros tampoco voy a divertirme; voy a los toros. Acudo al espectáculo por sentir todos los impulsos que tiene el mundo, por juntarme a todo lo que de real tiene la tierra en sus entrañas, todo lo que hemos sido, desde el buen samaritano hasta el que mata a su hermano, Hércules el héroe levantando las columnas, los fusilamientos del Dos de Mayo de Goya, la Inmaculada de Murillo, Boabdil llorando como mujer, Churruca en Trafalgar, Hitler y Gandhi. Nuestra humanidad y nuestra animalidad. La mayor parte de las veces, odio la fiesta de los toros. La descafeinada, deshumanizada de sangres, de riesgos, de horrores. Privada de sombras, por tanto también de sol. No me gusta la fiesta de los planes de pensiones y el beneficio calculado en los bonos del Estado.

A veces me reconcilio con ella. Ayer. Con la casta de los toros de Dolores Aguirre, con sus mansedumbres manifiestas y con sus riesgos, con sus problemas, pero también con su casta, con la eterna duda entre cantar la gallina o comerse la muleta. Con las tres dimensiones en los tres toreros de la tarde. Con tres tíos. Con la mala suerte de Fernando Cruz, en la cara oculta de la luna, con el horror espeluznante de un pitón atravesando el muslo de Joselillo, como una muerte anunciada y la batalla perdida de antemano. Pero también con la decisión de Rafaelillo en ese instante preciso y mínimo en el que le dejó la muleta en la cara al quinto de la tarde y decidió sobreponerse a sus miedos, al destino y a la madre que parió el mal en el mundo. Cuando desterró al monstruo que vive en su cabeza y se fue ‘taking a walk on the wild side’. Con esas tres series de luz en mitad de la noche. En el lado más salvaje de la vida no hay Dios que bostece.