Tanques y botellines

**FOR USE WITH AP LIFESTYLES** **FILE*** This Sept. 13, 1988 file photo shows Democratic Presidential candidate Michael Dukakis as he gets a free ride in one of General Dynamics' new M1-A-1 battle tanks at its land systems division in Sterling Heights, Mich. (AP Photo/Michael E. Samojeden, FILE)

**FOR USE WITH AP LIFESTYLES** **FILE*** This Sept. 13, 1988 file photo shows Democratic Presidential candidate Michael Dukakis as he gets a free ride in one of General Dynamics’ new M1-A-1 battle tanks at its land systems division in Sterling Heights, Mich. (AP Photo/Michael E. Samojeden, FILE)

Ya sabían que al candidato demócrata Mike Dukakis no le quedaban bien los sombreros, pero en 1988 apareció subido en un tanque Abrams M1A1, vestido con un casco, sonriente, levantando el dedo. Quería mostrar su capacidad militar frente a Bush, su rival, y quedó como un imbécil. El asesor de Clinton Josh King recuerda en un artículo delicioso (‘Político’) que, al verlo aparecer sobre el carro blindado, alguien en la tribuna de periodistas soltó una carcajada y en adelante la prensa lo pasó en grande. Bernard Weinraub, escribió esto en ‘The New York Times’: «Olviden a John Wayne, a Clint Eastwood, y a Rambo. Conozcan al ‘macho’ Mike Dukakis». Bush le ganó por 426 a 111 electores. Bennet guarda el uniforme gris que vestía Dukakis y se lo puso en una fiesta de Halloween. Aprendieron la lección. A Barack Obama le pidieron ponerse un casco de fútbol y dijo que un presidente no se pone nada en la cabeza, que eso es de «primero de política». Si algún político estadounidense quiere vestirse de algo, le advierten sus asesores de que corre el peligro de «hacerse un Dukakis».

En Estados Unidos todo resulta más cinematográfico. El mismísimo Trump, que es de los pocos humanos que tendría menos peligro si solo fuera idiota, dio un discurso con un águila imperial en la mesa del despacho y el pajarón por poco le lleva el dedo. Rajoy, que montó en un helicóptero ante la prensa y saben ustedes cómo acabó, en 2006 se subió a dar un mitin en un banco de Benavente y en 2015 se volvió a encaramar en el mismo banco; Rajoy no es de esos que cambia de banco así como así.

El Dukakis español es Antonio Miguel Carmona, que se hace fotos haciendo tantas cosas -andar en bici, cavar una zanja, levantar una pesa, circular en silla de ruedas-que alguien le ha abierto un blog que se llama ‘Carmoa haciendo cosas’. Tenemos una resaca pastosa de cosas que significan algo. Vivimos en un enorme plató de cine. La última la firman Pablo Iglesias, que se cree J.J. Abrams, y Alberto Garzón. Han sellado su confluencia con unos tercios de cerveza y en la foto del pacto del botellín, querían aparentar ser gente (TM), pero parecía que estaban allí porque se habían olvidado las llaves dentro de casa. No tenían a mano un tanque. Hay mucha gente deseando ver a Iglesias subido a un tanque, pero aún no sé si de los suyos o de los contrarios.

Publicado en Diario Sur el 12 de mayo de 2016.